¿Buscando un plan original en Madrid para hacer con bebés que vaya más allá del típico paseo al parque o la eterna visita a los abuelos? Aquí tienes una joyita que está causando sensación entre familias madrileñas y visitantes: Milonga bajo el mar, un espectáculo diseñado especialmente para los más chiquitines de la casa.
- Dónde: La Escalera de Jacob – Madrid
- Cuándo: Todos los sábados de noviembre de 2025 (días 8, 15, 22 y 29)
- Hora: 11:30 h
- Duración: 30 minutos
- Precio: 7 € + 1 € de gestión
- Público recomendado: Bebés de 6 meses a 4 años y sus familias
- Entradas: Compra online en La Escalera de Jacob
Sumérgete en un universo sensorial (sin traje de buceo)
Milonga bajo el mar es mucho más que una obra de teatro: es una experiencia inmersiva para bebés desde los 6 meses hasta los 4 años, donde danza, música, luces y colores se combinan para activar todos sus sentidos.
Durante 30 minutos, los pequeños espectadores se adentran en un mundo submarino lleno de ritmo y fantasía, guiados por Ainhoa Sarmiento, intérprete y directora de la compañía Martelache. La puesta en escena es íntima, con aforo reducido, lo que permite una conexión muy directa entre artista y público. ¿Lo mejor? Aquí los peques no solo miran… también bailan, ríen y participan activamente.
Y sí, aunque el público objetivo son los bebés, muchos adultos confiesan salir tan fascinados como sus hijos. Una mamá lo resumió así: “Ni pestañearon. Y nosotros tampoco”. Nada mal para algo pensado para un sábado por la mañana, ¿verdad?
Un mensaje poderoso en un formato mini
Detrás del despliegue de formas y colores hay también un propósito educativo. Milonga bajo el mar introduce a los más pequeños —y recuerda a los mayores— valores esenciales como el respeto por las diferencias y la importancia de valorar cada talento individual.
Aunque su duración es breve (media horita muy bien medida para la capacidad de atención infantil), el espectáculo deja huella. Su objetivo no es solo entretener, sino también despertar la sensibilidad artística y emocional desde una edad temprana. Algo así como plantar una semilla submarina que luego brota en forma de curiosidad, creatividad y empatía.
Y hablando de empatía: en esta obra, el llanto ocasional o el gateo hacia el escenario no son un problema. Todo está pensado para que los peques se sientan seguros, cómodos y, sobre todo, bienvenidos.
Una experiencia familiar que se convierte en recuerdo
El teatro como actividad familiar tiene una magia especial. Ver la cara de un bebé que descubre la música, que se deja hipnotizar por una bailarina que se mueve como un pez brillante o que intenta imitar los gestos del escenario es algo que no se olvida. Milonga bajo el mar está hecha con ese espíritu: el de crear momentos compartidos que se graben en la memoria familiar.
Además, el hecho de que los bebés también paguen entrada es más que justo. Ellos no solo ocupan su sitio, también viven la función intensamente. Si lo dudas, solo tienes que ver las opiniones: madres, padres y abuelos encantados, repitiendo función e incluso recomendando llevar al hermanito mayor aunque ya se pase de la edad sugerida. Hay quien ha ido tres veces… ¡y con razón!
Dónde y cuándo: organiza tu escapada submarina
El espectáculo se representa en La Escalera de Jacob, un espacio cultural del barrio de Lavapiés que ya es todo un referente para el teatro alternativo en Madrid. Las funciones tienen lugar durante los sábados de noviembre a las 11:30 h, así que es ideal para arrancar el finde con energía (y quizás luego seguir con un brunch, que te lo has ganado).
El precio es más que razonable: 7€ por entrada (+1€ de gastos de gestión). Eso sí, no te despistes porque el aforo es limitado y las entradas vuelan. Y no olvides: si reservas, reserva para todos. Sí, incluso para ese adorable renacuajo de 10 meses que te acompaña, porque cada espectador cuenta.
¿Por qué elegir Milonga bajo el mar?
Hay muchos planes para bebés en Madrid, pero pocos tan completos, creativos y pensados con mimo como este. No se trata solo de llenar una mañana: se trata de compartir una vivencia cultural que deja poso. Es arte adaptado a su escala, y eso se nota.
Además, te vas a casa con un bebé feliz, más activo y estimulado. Y quién sabe… quizá con una vocación artística en ciernes. O al menos con una buena siesta por delante (lo cual, seamos sinceros, también es arte).
Compra tus entradas directamente desde La Escalera de Jacob.
Para más información sobre el espacio y otros espectáculos, visita su web: La Escalera de Jacob
¿Te animas a bucear con tu bebé?
El mar os espera… y no hace falta ni llevar manguitos.





































