¿Buscas planes con niños en Madrid? Aquí tienes otra joyita natural para tu finde.
¿Qué es exactamente Burrolandia?
Burrolandia no es un zoo, ni una granja decorativa para Instagram. Este lugar es un refugio real para burros rescatados, ubicado en Tres Cantos, a escasos 15 minutos de Madrid. Fundado por la asociación Amigos del Burro en 1996, el objetivo es claro: proteger, cuidar y dar visibilidad a los burros, una especie que durante siglos fue fundamental en la vida rural… y que hoy necesita ayuda urgente para sobrevivir.
¿Sabías que el burro está en peligro de extinción? Pues sí. Y aquí, además de cuidarlos con mimo, te enseñan todo sobre ellos de forma cercana, divertida y educativa.
Dónde está Burrolandia y cómo llegar
Burrolandia se encuentra en la zona de Soto de Viñuelas, en Tres Cantos, lo que lo convierte en una opción muy accesible tanto en coche como en transporte público.
En coche:
Desde Madrid, toma la M-607 y sal por la salida del km 21 hacia Tres Cantos – Soto de Viñuelas. Desde ahí, las señales te llevarán directamente al recinto.
En transporte público:
Desde Plaza de Castilla puedes coger el autobús 716 hasta la última parada. El último tramo (unos 2,5 km) es un camino de tierra, así que lleva calzado cómodo. También puedes combinar tren Cercanías hasta Tres Cantos + bus a Soto de Viñuelas.
Y no, no hay excusa: incluso caminando es una mini aventura para los peques.
¿Cómo reservar tu entrada a Burrolandia?
Aunque la entrada es totalmente gratuita, no te presentes allí sin haber hecho tu reserva. Es obligatorio reservar con antelación en su web oficial, Burrolandia.shop.
Las reservas se abren los lunes y viernes a partir de las 9:00h, para el domingo de esa misma semana. Así que si de verdad quieres ir, pon un recordatorio o activa las notificaciones… ¡porque vuelan!
Importante:
- No se aceptan reservas por teléfono ni por email.
- Si no puedes asistir, por favor cancela tu entrada, hay muchas familias deseando ocupar tu lugar.
- Recuerda revisar el tiempo antes de reservar (es al aire libre).
Qué hacer en Burrolandia (más allá de hacerte selfies con burros)
Sí, puedes hacerte selfies. Pero también puedes:
Conocer y tocar a los burros
El corazón del refugio. Todos tienen nombre, historia y mucho carácter. Algunos son tímidos, otros más payasetes, pero todos agradecen el cariño (y algún cepillado si te animas).
Alimentarlos de forma segura
Puedes comprar bolsitas de verdura aprobadas por el equipo para darles de comer. Nada de galletas ni pan, por favor. Aquí la dieta es cosa seria.
Participar en burroterapia
Una técnica con beneficios reales para niños y adultos con diversidad funcional. El contacto con estos animales mejora el estado emocional y el equilibrio físico. ¿Quién lo diría?
Conocer al resto de habitantes del refugio
No solo hay burros. También viven aquí ovejas, gallinas, perros, tortugas, gatos, patos e incluso una cierva que fue criada con biberón. ¡Es casi una arca de Noé!
Celebrar cumpleaños o eventos familiares
Burrolandia también permite celebrar cumpleaños, comuniones o incluso bodas (¡sí, bodas con burros!). El alquiler del espacio se reinvierte directamente en el cuidado de los animales.
Actividades educativas: cuando aprender también es divertido
Uno de los mayores aciertos de Burrolandia es su programa “Burroplanet”, pensado para colegios y grupos escolares. Se trata de una visita guiada donde los niños aprenden:
- Historia del burro y su rol en el desarrollo humano
- Cómo se cuidan estos animales
- Qué implica tener responsabilidad con los seres vivos
Los peques salen de allí sabiendo más que muchos adultos… y con ganas de volver.
Si eres profe o formas parte de un AMPA, puedes reservar desde la sección de actividades de su web. Spoiler: vuelan las plazas.
¿Y si quiero ayudar más allá de la visita?
¡Genial! Porque en Burrolandia necesitan manos, corazones y hasta escobas. Puedes sumarte como voluntario/a para tareas como:
- Cepillar y alimentar a los burros
- Limpiar establos
- Ayudar con visitas y talleres
- Colaborar en el huerto ecológico
Además, puedes apadrinar un burro, unirte al Teaming con 1 € al mes o hacer una donación directa. Cada granito cuenta.
Algunas normas a tener en cuenta
Para que todo fluya y el entorno se mantenga seguro y agradable para animales y humanos, hay ciertas reglas:
- No se permite picnic ni llevar comida externa.
- Las mascotas pueden entrar, pero siempre atadas y sin molestar a los residentes del refugio.
- Sé respetuoso con los animales. No son peluches.
Preguntas frecuentes sobre Burrolandia
¿Cuánto tiempo dura la visita?
No hay un tiempo estipulado. Algunas familias pasan 30 minutos, mientras que otras aprovechan toda la mañana para disfrutar del entorno.
¿Es un plan adecuado para niños?
Sí, Burrolandia es un lugar ideal para familias con niños, ya que permite el contacto directo con los animales en un entorno seguro y educativo.
¿Se puede llevar comida para los burros?
No. Para garantizar su alimentación adecuada, no está permitido llevar comida externa. Sin embargo, puedes comprar bolsas de verduras aprobadas en el refugio.
¿Cómo puedo colaborar con Burrolandia?
Puedes ayudar de varias formas:
Haciéndote voluntario.
Apadrinando un burro.
Colaborando económicamente a través de donaciones o comprando productos solidarios.
Participando en el programa de «Teaming», aportando 1 € al mes para el cuidado de los burros.
Burrolandia Tres Cantos: mucho más que un plan de domingo
Visitar Burrolandia en Tres Cantos no es solo un plan familiar divertido, es también una forma de enseñar valores a los más pequeños. En un mundo donde lo digital manda, lugares como este ofrecen una conexión auténtica con la naturaleza y los animales, y la posibilidad de participar en algo más grande.
Así que ya sabes, si buscas un plan con niños en Madrid, lejos del tráfico y los centros comerciales, apunta en tu calendario el próximo domingo y prepara la mochila. Pero sin bocatas, que los burros ya tienen menú 😉
📍 Web oficial y reservas:
👉 Burrolandia.shop